Escribir un buen copy para tu sitio web no es tan sencillo como parece. Debes equilibrar las necesidades de tu audiencia, tu marca y tus objetivos. Tienes que comunicar con claridad y persuasión sin sonar como un anuncio ni como un robot. También debes evitar errores comunes que pueden hacer que el texto resulte aburrido, confuso o engañoso.
En este artículo compartiremos algunos consejos para redactar un copy eficaz para un proyecto web y evitar errores que pueden arruinar el resultado. También veremos ejemplos de textos buenos y malos para que la diferencia sea más clara.
El tono
Uno de los mayores errores al escribir textos para una web es sonar como un anuncio. Ya sabes a qué nos referimos: esos pop-ups molestos que prometen la mejor oferta de la historia o esos eslóganes exagerados que intentan convencerte de que su producto es la única solución que necesitas.

Este tipo de copy no solo resulta molesto, sino que además suele ser poco eficaz. Hace que tu web parezca spam y poco fiable. Puede alejar a los visitantes y hacer que abandonen el sitio.
Busca un tono más conversacional. Escribe como si estuvieras hablando realmente con una persona y explicándole con naturalidad por qué algo funciona de determinada manera.
Por ejemplo, en lugar de decir: «¡Compra ahora y obtén un 50 % de descuento!»
Podrías decir: «Tengo una oferta especial para ti. Durante un tiempo limitado puedes acceder a nuestras funciones premium por la mitad de precio. Haz clic aquí para aprovecharla».
¿Notas la diferencia? La segunda versión suena más cercana y personal. También explica el beneficio de la oferta y crea una sensación de urgencia más realista.
Frases excesivamente fuertes
Otro error habitual consiste en utilizar afirmaciones demasiado contundentes. Son frases con promesas exageradas, hipérboles o un tono excesivamente agresivo.

Por ejemplo: «¡Nuestro producto es el mejor del mundo!», «¡Esta es la única solución que necesitarás!» o «¡Debes actuar ahora o te arrepentirás para siempre!»
Estas frases no solo resultan poco creíbles, sino también desagradables. Hacen que el sitio parezca desesperado y agresivo, alejan a los visitantes y generan dudas sobre tu credibilidad.
Explica con claridad qué tiene de bueno tu oferta, tu sitio, tu artículo o cualquier otra cosa que quieras presentar. Cumplir expectativas es mucho mejor que crear promesas que luego estás muy lejos de poder satisfacer.
Sé conciso y explícito
Otro error al redactar textos web es ser demasiado ambiguo o demasiado extenso. Son problemas opuestos, pero ambos pueden perjudicar el copy.

Ser demasiado ambiguo significa no ofrecer suficiente información sobre tu producto o servicio. Dejas al visitante intentando adivinar qué ofreces, cómo funciona o por qué debería importarle.
Ser demasiado extenso, por el contrario, significa aportar demasiada información o detalles. El usuario termina abrumado por datos innecesarios o irrelevantes que lo distraen del mensaje principal o de la llamada a la acción.
Céntrate en la idea principal que quieres transmitir. Si no consigues hacer una frase más corta o más directa, pide opinión a otras personas.
Objetivos y propósito
El último consejo que queremos compartir es definir los objetivos y el propósito de cada página de tu sitio web. Hay muchas razones para hacerlo, pero los ejemplos lo dejan bastante claro:
- La página de inicio debe presentar tu marca y tu propuesta de valor.
- La página «Acerca de» debe contar tu historia y generar confianza.
- La página de servicios debe mostrar tus ofertas y beneficios.
- La página de portfolio debe enseñar tu trabajo y los resultados obtenidos.
- La página de contacto debe invitar a los visitantes a ponerse en contacto contigo.
Aplica el mismo criterio a cualquier otra página. Cuando escribas una frase o añadas un elemento visual, hazlo con un propósito claro. Piensa en cómo contribuye ese elemento al conjunto de la página.
Conclusión
Redactar un copy eficaz para un proyecto de diseño web no es una tarea sencilla, pero tampoco es imposible. Si sigues estos consejos, podrás evitar errores comunes que perjudican el texto y aumentar las posibilidades de crear un contenido atractivo, persuasivo y eficaz.



